El circuito completo en un solo sistema: de la lectura del medidor a la factura, la cobranza y la contabilidad. Así lo trabaja GestBit con cooperativas de servicios de Argentina.
En una cooperativa, facturar no es imprimir comprobantes: es un circuito que arranca en el padrón de asociados y las rutas de medición, pasa por el cuadro tarifario y termina cuando el pago está acreditado en la cuenta del socio y asentado en la contabilidad. Si cada tramo vive en un sistema distinto —o en una planilla—, cada período de facturación es un mes de conciliar a mano.
GestBit resuelve el circuito completo, integrado. Este es el recorrido de un período, paso a paso:
Asociados, unidades de consumo, servicios y conexiones. Cada suministro tiene su medidor asignado a una ruta de medición, y cada servicio su tarifario con escalones, impuestos y conceptos de facturación.
Las lecturas entran por planilla o directo desde el campo con SLME, la app móvil de toma de estados: hojas de ruta por zona, ruta o servicio, validación automática de rangos y consumos atípicos en el momento de la carga, foto del medidor como respaldo y funcionamiento sin señal.
Las lecturas se importan directo al módulo de facturación, con control de estados duplicados o inconsistentes. Los estados observados y los registros no procesados quedan reportados: nada desaparece en silencio.
Facturación individual y masiva sobre los consumos del período, aplicando el tarifario de cada servicio. Las correcciones tienen su circuito propio: notas de crédito y de débito, no retoques sobre lo emitido.
Envío de facturas por correo electrónico con QR de pago en el comprobante, consulta y descarga desde el portal de autogestión, y atención por WhatsApp para saldo, comprobantes y deuda pendiente. El papel queda para quien lo necesita, no como único canal.
Puesto de cobranza en ventanilla: pagos en lote, múltiples comprobantes en una operación, cobro total o parcial. Los punitorios se calculan automáticamente, con opción de facturarlos en el momento o diferirlos. Los pagos electrónicos —QR y enlaces de pago— se acreditan en la cuenta corriente del socio.
Cada factura y cada cobro se registran solos donde corresponde: IVA Ventas, contabilidad y cuenta corriente, sin doble carga. La conciliación bancaria y los reportes de facturación y análisis de consumos cierran el período con los números cuadrados.
La mora también es parte del circuito: cuenta corriente de deudores con consulta por socio, conexión, fecha o servicio; refinanciación de deuda y resúmenes de cuenta; y los procesos de aviso, suspensión y corte del servicio, con sus órdenes derivadas a la gestión operativa.
Cooperativas de agua potable y de energía eléctrica facturan con el mismo recorrido: lecturas en m³ o kWh, validadas contra el consumo del período anterior con tolerancias propias de cada servicio, y liquidadas con el tarifario que corresponde. Una cooperativa que presta los dos servicios los gestiona en el mismo sistema, con el mismo padrón.
La mejor forma de evaluar el circuito de facturación es verlo andar de punta a punta. Pedí una demostración, o empezá por la guía para evaluar un sistema de gestión si estás comparando proveedores.
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